1. Activar un plugin:
- Inicia sesión en tu panel de administración de WordPress.
- Ve a «Plugins» > «Plugins instalados».
- Busca el plugin que deseas activar en la lista.
- Debajo del nombre del plugin, haz clic en el enlace «Activar».
- Una vez activado, el plugin comenzará a funcionar y su estado cambiará a «activo». Puede que necesites configurar sus ajustes.
2. Desactivar un plugin:
- Inicia sesión en tu panel de administración de WordPress.
- Ve a «Plugins» > «Plugins instalados».
- Busca el plugin que deseas desactivar. Los plugins activos se resaltan o tienen un fondo diferente.
- Debajo del nombre del plugin (que ahora dirá «activo»), haz clic en el enlace «Desactivar».
- Una vez desactivado, el plugin dejará de funcionar en tu sitio. Sus archivos permanecen en tu servidor, pero no están activos.
3. Desactivar plugins vía FTP (si el panel de administración es inaccesible):
Este método es crucial si un plugin está causando un error grave (como la «pantalla blanca de la muerte») que te impide acceder al panel.
- Conéctate a tu sitio vía FTP (o al gestor de archivos de tu hosting).
- Navega a la carpeta
wp-content/plugins/. - Para desactivar un plugin específico: busca la carpeta de ese plugin y cámbiale el nombre (ej., de
nombre-plugin a nombre-plugin_OLD). Esto lo desactivará. - Para desactivar todos los plugins: renombra la carpeta
plugins a plugins_OLD. Una vez que recuperes el acceso, puedes volver a renombrarla a plugins y reactivar los plugins uno a uno desde el panel para identificar al culpable.
Siempre ten cuidado al activar o desactivar plugins, especialmente en un sitio en producción, ya que podrían causar cambios inesperados o errores.