Comprimir imágenes significa reducir su tamaño de archivo sin (o con muy poca) pérdida perceptible de calidad visual.
Aquí tienes los métodos principales:
- Antes de subirlas a WordPress (recomendado):
- Herramientas online: usa servicios como «TinyPNG», «Compressor.io» o «Squoosh.app». Simplemente subes tus imágenes, las comprimen, y las descargas optimizadas para subirlas a WordPress.
- Software de edición de imágenes: programas como Adobe Photoshop, GIMP o incluso la función de «guardar para web» o «exportar» te permiten ajustar la calidad y dimensiones para reducir el tamaño del archivo.
- Dimensionamiento correcto: sube las imágenes con las dimensiones máximas que realmente necesitarás en tu diseño. Una imagen de 3000px de ancho para un espacio de 800px es un desperdicio.
- Usando plugins de WordPress (automatización):
- Plugins de optimización de imágenes: Instala y activa plugins como «Smush», «ShortPixel» o «EWWW Image Optimizer». Estos plugins pueden comprimir automáticamente las imágenes al subirlas y también optimizar las que ya tienes en tu biblioteca de medios. Muchos ofrecen compresión con y sin pérdida de calidad.
Consejos adicionales:
- Usa formatos adecuados: JPG para fotografías, PNG para imágenes con transparencias o gráficos, y considera WebP para una compresión superior (muchos plugins ya lo soportan).
- Elimina datos EXIF (metadatos de la cámara) si no son necesarios, ya que añaden peso al archivo.
Al comprimir tus imágenes, tu sitio cargará más rápido, mejorando la experiencia del usuario y tu SEO.